Los Primeros Pasos
Cada vez con menos dudas y más convencido, cuando termino de trabajar tomo el camino opuesto al de regreso a casa y voy por 3 o 4 horas más de actividad. Esta vez me encontré con una pelotita de tenis que no pude devolver.
Son horas de clases de temas que me interesan, de cosas que me interesan. Pero eso no implica que no sea un tiempo en el cual mi cerebro siga en actividad, ni que no piense que podría estar haciendo otra cosa. Cada vez menos, pero lo pienso. Sobretodo en ese momento en que salgo del trabajo y tomo el camino opuesto. Sabiendo que nada más que mi propia decisión me impide volver a mi casa.
En Televisión nos filmaron por primera vez. Debo confesar que pasar ante mis compañeros, con cámaras y luces me intimidó más de lo que pensaba. Tampoco tanto, no. Pero sí más de lo esperado. Era simplemente realizar una presentación personal, ante la cámara pero la sentí más formal de lo que hubiera querido.
De chico nunca entendí a los fanáticos de la radio, ahora sí. Hablamos del servicio informativo -cosa que si escucho es sin prestar mayor atención-, e hicimos el ejercicio de ser los protagonistas del mismo. La primera noticia que tuve que leer pasó, seguida de la segunda. Cuando debí narrar la última y sentí que ya lo hacía de taquito me desapareció una palabra. La inventé, por supuesto.
Más allá de no recibir ninguna corrección puntual, me quedé con ganas de más. De mucho más. Más Radio, más noticias. También debate o lo que sea. Pero ahí adentro, en la pecera.
Al ser la segunda semana de clase, las caras de mis compañeros ya no son tan extrañas. Sus historias, sus formas de hablar, de moverse, también se me van haciendo más conocidas. Me voy sintiendo más cómodo y ya no tan rodeado de extraños.
Así sigo cumpliendo mi sueño. Porque mi sueño hoy por hoy pasa por estudiar esto. ¿Más adelante? Más adelante ya veré.
Comentarios
Publicar un comentario