Gracias Muñeco
Fuiste mi primer superhéroe, cuando volviste en 2003. Tenía 12 años, y te había visto en el mundial del año anterior. Cuando volviste, vos y Salas, sentí una ilusión y unas ganas que mantuve cada vez que agarrabas la pelota. Siempre dando la cara, siempre con tu fútbol y tu cabeza, por y para River. Cuando viniste como DT, me devolviste la ilusión por ver fútbol después de que la final del Mundial me había dejado sin ganas. Un River que jugaba como manda la historia, que era alegría y lujo. En estos 8 años y medio, cambió todo en mi vida, literalmente. Cambié de país, de trabajo, de pareja, crecí, maduré, me mudé. Pero siempre estaba el River de Gallardo, que bien o mal, nunca te dejaba a pata. Como vos siempre dijiste, podemos perder o ganar, pero siempre respetando las formas y una conducta. Un equipo que da orgullo, más allá de los resultados. Un amigo de Racing me preguntó si River va a ir para atrás en la última fecha, para no favorecer a Boca. El River de Gallardo, nun...