Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2017

TEDx Río de la Plata (Parte 2)

La segunda parte iba a ser más díficil. Como había filas interminables para pagar caro comida mala, mi almuerzo fue solo un rico paquete de almendras. Entre eso, más el dolor de espalda y las pocas horas dormidas, podía no ser lo mejor. Como estaba sólo, sabía que cuando me cansara me podía ir sin problema. La primera charla fue de Gerónimo Villanueva, hablando sobre la certera posibilidad de que haya vida en otro planeta. Eso que tantas veces me pregunté y tan loco me parece, hablado desde una perspectiva científica. Luego vino una especie de experimento que nos invitaba a preguntarnos miles de cosas. Una que me quedó, es que si pudiera elegir no tener tanto miedo, no lo elegiría. No es que tenga mucho miedo, pero es una sensación de la que no huyo, la acepto. Me sirve y no la cambiaría ni la reduciría. Después pasó la única charla que fue aplaudida por las 10.000 personas de pie, de Costa...

TEDx Río de la Plata

DwHace algunos meses me había anotado para tener entradas para TEDx Río de la Plata, y les había avisado a mí hermano y mi primo para que se anotaran también. Como siempre hay más anotados que las 10.000 entradas disponibles, se asignan por sorteo. Yo salí sorteado, pero ellos no. Traté de conseguir entradas pero no pude. Sabiendo que disfruto también de hacer estas cosas sólo y alineado con mi idea de vivir buenas experiencias, decidí venir igual. Estoy en la mitad del evento (tiempo de almuerzo) y ya las charlas me fueron transmitiendo sensaciones y disparando ideas muy interesantes. El primer bloque estaba centrado en la educación, un tema que me interesa mucho. Una idea que me quedó dando vueltas, la planteó Pepe Menéndez, miembro del equipo directivo de la Fundación de Educación Jesuíta de Cataluña. Lo que planteó y llevó a cabo, es a través de alguna problemática ...

Voy cayendo

Y poco a poco voy cayendo, que es real, que falta menos, que falta poco. Y los miles de pasos que faltaban ya son dos, y mañana va a ser uno. Y todo eso que dejaba para más adelante, porque no sé cuánto puede tardar, es para ahora. Y me acuerdo que la última vez que fui a Ezeiza fue con mi hermano a encontrarme con el resto de la familia, y la próxima vez, me voy a ir sólo. Y entiendo que tardó lo que tenía que tardar. Que es cierto que me fui preparando. Económica y emocionalmente. Y me quiero ir. Pero voy cayendo, y falta poco y falta menos. Y ese vacío, pequeño pero real, es inevitable. Y seguramente deje espacio a todo lo bueno que va a venir. Y sabré siempre que acá está mi casa, pero allá también va a estar. Y acá dejaré a mi familia, y la voy a extrañar horrores, pero allá formaré otra familia. Y no falta mucho. Falta menos, falta poco.