Poder decir Adiós, es crecer
Y por fín, llegó el día, el momento que tanto tiempo esperé y planeé. Qué mezcla de sensaciones! Quería que hoy fuera un día tranquilo, y si bien no hice mucho, me pasó de todo por dentro. Lo bueno es que pude ir amigándome y reconociendo qué me pasaba, aceptarlo, transitarlo, vivirlo. Sentí miedo. No puedo racionalizarlo, ni entenderlo. Tal vez es miedo a lo nuevo. Hace mucho que no hacía algo totalmente nuevo. Miedo a perderme y no encontrarme, miedo a no ser yo. Miedo a volver a hacer alguien que fui. Angustía. Eso que sentía adentro, también era angustia. La tuve todo el día, pero como por suerte no es algo que me pasaba con frecuencia, me cuesta muchísimo reconocerla. La última vez que me acuerdo de haber sentido angustia, fue hace más de dos años y una amiga me tuvo que decir qué era. Ahora no podía decifrar qué era eso tenía adentro. Hasta que camino a Ezeiza, lo reconocí, lo expresé y eso me ayudó un poco a sacarla. Transitarlo. Todo lo que me fue pasando. Aceptarlo, se...