Entradas

Mostrando entradas de 2020

Esto también va a cambiar

La "fuente" en la cocina, comiendo dulce de leche del pote. Mientras estaba toda la familia comiendo y charlando, a veces nos íbamos con mi abuelo Noé, a comer dulce del leche del pote, mirando la fuente. La fuente que no era más que el agua de la canilla cayendo sobre la jarra y revalsando. Me acuerdo que usábamos ese tiempo para hablar, él me hacía preguntas de cosas que en ese momento eran importantes para mí. Su risa, resignada, cuando en un cumpleaños decidimos hacer una imitación del "Eugenia" que mi abuelo José gritaba cada vez que necesitaba algo. Así fuera levantar un papelito que estaba adelante suyo. Esa cara que ponía cada vez que lo retábamos para cuidarlo o nos reíamos de él. Una mueca que mi mamá le copió. La cara haciendo de cuenta de que no veía el desastre que estábamos haciendo con los hilos, por más que nos hubiera dicho que "esta vez no". La sonrisa y complicidad con la que mi "abuela Eugenia" nos demuestra cuánto nos quiere....

Respuesta a Eze de 2019 - Carta a Eze 2021

Respuesta a la  Carta de 2019 Hola Eze, La verdad que sí, estoy bien. Ni te imaginarías por la que estamos pasando, pero estoy bien que es lo más importante. Va a haber algunas cosas importantes en este año, que algunas se concretaran y otras no, pero aprovechá y viaja. No guardes tantos días de vacaciones para quién sabe cuándo. Pedí los días, usalos. Si tenés visitas, tomate más días. Si vas a viajar, pedí un par de días más. No los guardes, no hace falta. No sigo trabajando en el mismo lugar que vos. No fue la mejor manera, pero era un salto que necesitábamos dar. Así que algo bueno va a venir de eso. Este año me arriesgué más y me guié por el corazón. No aprendimos tanto a decir que no. A veces, te diría, no des tanto a cualquiera. Prestá atención que hay gente que se aprovecha nomás y cuando te necesita. Es problema de ellos, obvio, pero no des tanto. Escuchá a la cabeza también. Vas a hacer un cambio en la alimentación muy positivo, que te ayuda a estar más sano y...

A veces es miedo

Feb 26 Y a veces es miedo. Miedo de ilusionarse de nuevo, de entregarse, de abrirse. Miedo de pensar tres pasos más adelante y que no pase. Miedo del cambio, de cambiar. De volver a comprometerse. No porque no quiera comprometerme, sino que el miedo es a que salga mal. A que me rompan el corazón de nuevo. A desilusionarla o desilusionarme. A ver si de verdad cambié y mejoré, todo lo que pienso que cambié y mejoré. Y se siente bien y natural. Pero también da miedo. Aprendí a cuidarme, aprendí? Quiero? Me sale ir de a poco? Tendría que ir de a poco? Es con calma. Ir viendo. Como a veces cuando te metes en el mar. A veces sirve el chapuzón, pero a veces es mejor ir de a poco. Mirar por dónde, pensar cómo. Sentir. Escuchar al corazón, obvio, que es el que más sabe. Pero también a la cabeza.  Supongo que el miedo que no paraliza, es bueno. El miedo que te tiene alerta, pendiente del cómo seguir. A seguir con miedo. A seguir con miedo y ver cómo sigue. Disfrutando a pleno cada momento. Y...

And yet, I'm happy

Before this Covid19 pandemic started, I had an exciting year planned, and most of it was cancelled or postpone, and yet, I'm happy. I lost my job, and yet I'm happy.  I was supposed to travel with my family, which I haven't seen since October, and I didn't receive a refund but some "travel check" with unfair condition, and yet I'm happy. I couldn't buy my first condo, and yet I'm happy. I don't know if I will have my soccer season, and how long it will be in case it happens, and yet I'm happy. I don't know where or what my next job will be, and yet I'm happy. I don't know where I will be living in 2, 4 or 6 months, and yet I'm happy  I don't know when or where I will be able to hug my family again, and yet I'm happy. I don't know if I will be able to go to visit to my brother if he moves to a new house, and yet I'm happy. I don't know when we could all leave this behind, and how the new reality will be, a...

Los últimos cinco minutos

La analogía futbolera, también puede servir para entender el alivio que siento al no futbolero. Cuando un partido se define en los primeros 30 minutos, aunque tú equipo vaya perdiendo 3-0, en un punto estás tranquilo. Puede llegar el 4-0 en cualquier momento, pero no va a doler tanto como los otros tres goles. Ese marcador te permite relajarte, tomar distancia, reflexionar, pensar en lo que viene. Si tu equipo marca el 1-3, volvés a acomodarte, a pensar en cómo y qué para mantenerte en partido.  Con el 2-3, otra vez todo el stress, la ansiedad, la preocupación de que no alcance, de no poder hacer el tercero. Con el 2-3 probablemente empezás a caminar de acá para allá. Esos últimos 5' del partido, con el marcador 2-3, la pasas mal. Pensas en lo terrible que puede ser perder ese partido, que no alcance, quedar afuera. Si en el minuto 89' llega el gol del otro equipo, en un punto, sentís alivio. El 2-4 te deja afuera, pero te permite frenar. Ver que no era tan grave, que vas a est...

Despacito

Un momento de tomar aire. De frenar. Pensar. Reflexionar. Ir despacio. Sentado en un banco enfrente al río, como hace un poco más de tres años pero en una situación distinta. Seguro y amigado con la incertidumbre. Abrazando lo que me pasa, y entendiendo que es momento de no saber, de cuestionar, de buscar preguntas y no respuestas. Sabiendo que algo perdí y algo gané. Que puedo dar una noticia mala, y una buena. Y que la buena es más importante que la mala. Es momento de ir despacio. De pensar. De descansar. Aprovechar la crisis externa, la paz interna, y ver qué.  Tomarlo con calma.  La verdad que siento alivio y estoy contento. Siempre igual, vuelvo al banco, vuelvo al río. Salgo a correr aunque no sepa muy bien por qué, o por dónde. Sé que me hace bien. Entreno aunque no sea mi mejor entrenamiento, para no quedarme. Lucho un poco con mi impulso de no parar, de no quedarme quieto, de no darme tiempo para pensar o reflexionar. Lucho, pero por suerte lo controlo, y freno. Y pa...

Qué hubiese pasado si..?

Desde que me enteré que mis papás habían decidido que no nos íbamos a mudar a Canadá, muchas veces me pregunté qué hubiese pasado si. Era incierto, seguro, partiendo de que era una ciudad de la que conocía apenas algunas cosas que ellos me habían contando. Pero más de una vez, en una suerte de serie distropica, me imaginaba cómo hubiera sido mi vida en Canadá. Lo que más pensaba, era que mi inglés sería mucho mejor y que iba a poder ser mejor jugando al fútbol (en comparación). Después de unos años, decidí venir y no quedarme en el qué hubiera pasado si. Muchas cosas las puedo ver, pasan y otras igual hubieran sido distintas si hubiera venido con 15 años menos. Ni mejores, ni peores. O tal vez, algunas mejores y otras peores. El sábado van a hacer dos años que empecé a ver esa serie distropica pero siendo realidad. Viviendo en Canadá, viviendo en inglés. Con un mejor inglés y jugando mejor al fútbol. Igualmente, a veces, me sigo preguntando qué hubiese pasado si.  Viendo "Casi Fel...

12 de Abril

Hoy son dos años desde que me fui de Argentina. Sin querer, escribí "días" en vez de años (después lo corregí), y así parece, a veces. Me acuerdo de toda la angustia que pasé ese día. Quedándome en la cama, mirando al techo, de lo que fue mi dormitorio. Sin poder entender bien todo lo que estaba sintiendo. Una mezcla de angustia, ganas, incertidumbre, alegría, confianza y muchas cosas más. Una mezcla de todo eso, tirado en la cama, mirando al techo con un partido de Champions de fondo.  Abrazos que me hicieron llorar. Un viaje (al aeropuerto) que me hizo llorar. Una sonrisa en la cara que reflejaba las ganas y la alegría, pero con lágrimas en los ojos. No me gusta el aeropuerto de Ezeiza, es lindo, sí, pero no me gusta. Dos años, que a veces parecen dos días y a veces parecen dos siglos. Dos años pasaron desde que dejé de vivir en Argentina. Nunca me arrepentí de esa decisión, nunca dudé. En estos dos años, siempre estuve seguro de que no quería vivir en Argentina. Cómo cambi...

Un día a la vez

Es esa la manera de atravesar está situación. Un día a la vez, aunque no sepamos cuántos días van a ser. Acá todavía no es tan grave como en otros países, pero ningún recaudo es demasiado. Es una situación inédita, y lo más probable es que empeore antes de mejorar. Hoy escuché; y qué si nosotros somos el virus para el mundo y el Covid19 es el antídoto?  Es un día a la vez. Es quedarse en casa lo más que podamos, confiar. Leer un poco, y aunque sea yo, siempre pienso que algo más hay. Algo que no nos dicen, algo que no nos cuentan. Algo que tal vez se sepa en unos años o algo que tal vez no sepamos nunca. Me acuerdo de la gripe aviar, pero no me pareció tan grave. Estaba en la facultad, en época de finales, y creo que seguí rindiendo. Tal vez tuve que cambiar alguna fecha, pero no mucho más. Ahora es trabajar desde casa, sabiendo que por suerte mantengo mi trabajo. Es tratar de entrenar desde casa, de comer sano. Es también bajar un poco las exigencias, permitirmelo. Es entender que...

Me encanta viajar

Siempre me pasa lo mismo, al final de los viajes, tengo esa sensación encontrada de que quería más. De todos (o muchos) los lugares a los que voy, siento que viviría ahí. Me encanta la playa. Acá hay playas cercas, pero no tan lindas. Pero me gustó volver. Esa sensación que tenía cuando volvía para allá, por suerte acá no la tuve, no la tengo. Llego contento. Pero fue un viaje increíble, excelente. La distancia demuestra quienes son las personas que valen en tu vida. Reencontrarse después de más de un año y sentir que nos habíamos visto ayer. Sin haberlo hablado demasiado, haber ido los dos a buscar lo mismo. Que uno dijera podemos hacer algo y el otro dijera sí enseguida. Pero sí porque quería. Disfruté un montón de este viaje. Descanse mucho, entrené un poco. Aprovechamos para charlar. De todo, de lo que sabíamos y de lo que no. De fútbol, de política, de ideas, de proyectos. Poder hablar sin filtro. De todo. Feliz de tener un amigo así. Hasta el próximo viaje.