Confianza en lo Conocido
Ya cuando arranco, arranco. No hay más dudas ni más incertidumbre, más allá de que en un futuro puedan volver a aparecer. Espero que sea la hora y voy a estudiar. Repito las mismas calles, los mismos semáforos de los días anteriores. Puede ser que lo haga porque eso lo hace conocido y todos nos sentimos más cómodos en lo conocido . Voy porque me gusta ir. Apenas llegando a la entrada reconocí a un compañero con el que después de caminar unos metros a la par sin saludarnos (¿habrá sido por vergüenza?) Nos dimos la mano y comenzamos a hablar de la fecha. Que qué partidazo ganó River, que qué rápido lo definió Boca, que qué golazo clavó Mancuello (en la Selección). Cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos rodeados de compañeros, todos opinando de fútbol y recordando viejos partidos. No estaba el que nos decía: dejen de hablar de fútbol, pesados! . Tampoco es ahora el fútbol el código común que encontraba con mis más amigos en otros ámbitos en busca de complicidad. Lamentableme...