Amigarse con el No Saber
Vivimos en una sociedad que nos enseña que el que sabe sirve y el que no sabe, no. Desde el colegio, desde los clubes y en cualquier otro ámbito, están los que sí saben y los que no. El que sabe para la prueba, el que sabe cómo hacer goles, el que más sabe sobre el tema en cuestión. Y esa misma sociedad, a la vez nos demuestra, nos enseña, nos condena en un punto el no saber.
Por supuesto que hay muchas formas y maneras de no saber algo. Está el que no sabe porque nunca se lo preguntó y ni siquiera sabe bien qué es lo que no sabe. También está el que no sabe, ni le importa. Ese que es ignorante con ganas, con todas las letras, y no trates de inculcarle algo de conocimiento porque lo ofendés. Esa persona que considera que lo que él o ella saben, eso es lo importante. Y lo demás, ¿Para qué saberlo? Está claro que si fuera importante, ellos lo sabrían. Pero no. Es algo lateral, que el no saberlo les permitió vivir toda su vida hasta ese momento ignorando ese conocimiento, por lo que no ven por qué ahora deberían cambiarlo -aprenderlo-. Esa gente es la que la sociedad debería condenar únicamente, ya que le hacen mala prensa al no saber. Pero no, en general meten a todos los no saberes en la misma bolsa.
El "no sé" que yo elijo es el no saber como punto de partida. Es asumir que el tema en cuestión o la pregunta que se me hizo, no la sé, pero me inquieta no saberlo. No me deja conforme. Seguramente muchas veces he sido y seré aquella persona ignorante que respecto a algún tema no lo sé ni me mueve el piso averiguarlo. Más allá de esto, en general elijo quedarme con un "no se" en tanto me reconozco como persona carente de conocimiento y, a partir de allí puedo emprender un camino a ser un poco menos ignorante.
A partir de que sabemos que no sabemos, estamos eligiendo vernos a nosotros mismos como seres incompletos (de conocimiento en este caso). Y es de esta forma, una manera de estar abiertos a aprender, a escuchar otras opiniones, otros puntos de vista. Es a partir de la seguridad que tenemos en nosotros mismos que podemos reconocernos ante otros como seres imperfectos, que dudamos y no tenemos todas las respuestas como nos enseñaron en el colegio que debíamos tenerlas, y nos mostramos de esa forma abiertos a emprender un camino que seguramente nos devolverá algunas respuestas y muchas nuevas preguntas.
Muchas veces "no sé" es la respuesta más difícil para brindar. O porque sabemos que nuestro interlocutor espera una respuesta a su duda, pensando que no darla nos convertiría automáticamente en ignorantes (ignorantes por no saber la misma pregunta que nos están preguntando). O bien porque queremos aparentar ser algo que no somos y saber algo que no sabemos, y en ese caso roguemos porque ninguno de los presentes sepa del tema del que nos disponemos a responder.
Propongo amigarnos con el "no saber". Aceptar que no debemos saber todo y saber que no lo sabemos aunque debiéramos saberlo, es mucho más sabio que tener un saber equivocado. De esta forma, todos podremos aprender del Otro y así ser cada vez un poco menos ignorantes.
Personalmente creo que nadie puede saber todo ni estar orgulloso de ser un ignorante.
ResponderEliminarSócrates decía: "Sólo se que no se nada" que es un buen punto de partida para empezar a aprender.
Una profesora de yoga dice: "Eterna aprendiz", siempre podemos aprender algo y todo el mundo nos puede enseñar algo.
No todos tenemos los mismos intereses ni talentos y podemos ser eruditos en una materia e ignorantes de otra. Hay temas que nos resultan más díficiles que otros pero no le creo al que dice que no le importa no saber nada.
Como docente no tengo inconveniente en responder que una pregunta la desconozco, lo que si hago es comprometerme a investigarla. Esto no sólo no me desprestigia sino que los alumnos saben que cuando les contesto es porque lo se.
Se más que mis alumnos de mi materia pero ellos pueden hacerme repensar muchas cosas y además enseñarme otras.
Lo mismo me pasa como mamá y me enorgullece si mis hijos saben y me enseñan cosas que no se por falta de talento o porque son temas que nunca me había cuestionado.