Lo Difícil es Mantenerse

¿Qué fanático del deporte no vio las Finales de la NBA 2014 en la que los Spurs derrotaron a los Heats? Para el que no lo haya visto, le recomiendo ver el Tributo a su juego (haciendo click acá). Fue una serie de partidos en donde el equipo le ganó a las individualidades. Un equipo con mucho menos talento individual que el otro, que claramente no partía como favorito, entendió que la única manera de tener chances de ganar esas Finales era con solidaridad, jugando por y para el equipo, estando siempre a disposición de lo que la jugada requería. Vaya si lo lograron, mostrando un basquet casi perfecto que enamoraba a simple vista a cualquiera que estuviera presenciando semejante clase de juego en equipo

Una vez Gaudio -campeón de Roland Garros 2004- dijo: "Algunos tienen el talento, otros el talento de entrenarse". Fue una forma de equiparar talento con esfuerzo. Saber que una cosa es tan valiosa como la otra. Idealmente todos desearíamos contar con ambas, pero de acuerdo a en qué medida contemos con cada una de ellas, puede el esfuerzo volverse más valioso y redituable que el talento.

Ese juego que mostraron los Spurs fue un claro ejemplo. Cada uno sabía qué rol debía cumplir dentro de la cancha para ser funcional y útil al equipo. Manu Ginóbili (quien hasta el momento contaba con 3 anillos NBA -además de tantísimos títulos fuera de los Estados Unidos-) aceptaba comenzaron los partidos desde la banca -igualmente jugó los minutos de la verdad- porque eso es lo que el Coach Pop consideraba mejor.

Si deportistas de elite, con millones en el banco, popularidad, fama y todo lo necesario a su alcance entendieron que debían ponerse a disposición de una idea, de un líder, de un equipo y relegar sus intereses personales. Si entendemos además que sus intereses personales iban en pos del logro colectivo, y que si todos sus compañeros alcanzaban su mejor rendimiento, ellos mismos iban a verse beneficiado. ¿Cómo no entenderlo e intentar aplicarlo en la vida cotidiana?

A veces el rol que nos toca cumplir no es el de principal lucimiento personal. A veces debemos hacer el trabajo sucio para que otro se lleve los flashes, las luces, los aplausos y las felicitaciones. A veces debemos esforzarnos al máximo para "simplemente" estar a la par del talentoso. Y si es lo que necesita nuestro equipo, ¿Qué hay de malo en eso?

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