Jugarse la vida
Hoy, hace un rato nomas, River se jugaba la vida en la Copa Libertadores contra Juan Aurich de local. Era hoy o nunca. Vivir o morir. No había otra opción. Más allá de las opciones de gol que generó, River terminó empatando y ahora vuelve a jugarse la vida en México contra Tigres.
Como suele afirmar Eduardo Sacheri, hablar de fútbol es hablar mucho más que sólo hablar de fútbol. Es tomar este deporte como una excusa para poder exponer y debatir sobre cosas mucho menos terrenales, mucho más profundas. Cuando hablamos de fútbol mostramos muchas veces nuestra verdadera cara, nuestros verdaderos sentimientos y valores. Cuando alguien te dice que hay que ganar como sea y no importa si para eso hay que matar a un rival o ignorar las reglas -mientras se pueda engañar al árbitro- también te está contando como es en la vida.
Hoy River se jugaba la vida en la Copa. Era la última oportunidad. Pero claro, la perdió y en pocas semanas tiene otra oportunidad. Si llegara a quedar eliminado, el año que viene tendrá otra oportunidad en la Copa, y más acá en el tiempo otra oportunidad en el campeonato y otra oportunidad en la Copa Argentina. Entonces, ¿Verdaderamente River se jugaba la vida hoy? ¿En serio se jugó la vida hace un rato?
Muchas veces en la vida se nos presentan "oportunidades únicas" que debemos aprovechar. Aunque no estemos convencidos, aunque no sepamos bien por qué pero no nos terminen de cerrar. Nuestro entorno, nuestros afectos, incluso nuestro ello nos dice que hay que aprovechar esta oportunidad. "No podes ser tan tarado de dejarla pasar" pensamos.
Así es que muchas veces aceptamos estas oportunidades, y nos damos cuenta luego de un tiempo que en realidad no eran tan únicas como habían venido planteadas en un inicio. Que el paquete que compramos venía recubierto de pintura. Otras veces, contra todos los consejos y avisos que recibimos, dejamos pasar esta oportunidad y a la vuelta de la esquina se nos presenta otra que sí nos convence, sí nos cierra y sí era la que estábamos buscando.
Siempre en la vida vamos a conseguir nuevas oportunidades, mientras las busquemos. Debemos estar atentos, aprovecharlas y también saber esperarlas cuando no llegan. Si hay una frase equivocada que la gente suele repetir con la liviandad que otorga la aceptación popular, esa es "El tren pasa una sola vez". Por lo menos, en mi Aplicación Trenes Argentinos, veo que los trenes pasan cada 15 minutos.
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