A las Malas Energías no les gusta Caminar
Volver caminando todos los días, me gusta, me renueva. Esa libertad que siento al salir, me va renovando las energías mientras camino, y cuando llego a mi casa ya toda esa negatividad que siento durante el día se fue. Cuando llego a mi casa, vuelvo a acomodar las prioridades si es que en algún momento del día estuvieron equivocadas. Estar en contacto con la naturaleza, riendome, escuchando la música o la radio mientras vuelvo caminando, me hace sentir bien. Porque es así, a las malas energías no les gusta caminar. A veces vienen, hay gente que te las trata de pasar, pero ya cuando te moves un poco se quedan atrás. Saber que donde paso el 30% del día no estoy contento, no está bueno. Reconocerlo, igual, es un paso más para cambiarlo. Saber que el otro 70% es más importante, sirve para atraversarlo. Supongo también que parte es por la situación en sí y parte tiene que ver co...