12 de Abril
Hoy son dos años desde que me fui de Argentina. Sin querer, escribí "días" en vez de años (después lo corregí), y así parece, a veces.
Me acuerdo de toda la angustia que pasé ese día. Quedándome en la cama, mirando al techo, de lo que fue mi dormitorio. Sin poder entender bien todo lo que estaba sintiendo. Una mezcla de angustia, ganas, incertidumbre, alegría, confianza y muchas cosas más.
Una mezcla de todo eso, tirado en la cama, mirando al techo con un partido de Champions de fondo.
Abrazos que me hicieron llorar. Un viaje (al aeropuerto) que me hizo llorar. Una sonrisa en la cara que reflejaba las ganas y la alegría, pero con lágrimas en los ojos. No me gusta el aeropuerto de Ezeiza, es lindo, sí, pero no me gusta.
Dos años, que a veces parecen dos días y a veces parecen dos siglos. Dos años pasaron desde que dejé de vivir en Argentina.
Nunca me arrepentí de esa decisión, nunca dudé. En estos dos años, siempre estuve seguro de que no quería vivir en Argentina.
Cómo cambió mi vida gracias a esa decisión. Con pasos grandes y pasos chicos. Con millones de experiencias. Construyendo, para adelante.
Hoy, hace dos años, me tomé el vuelo más difícil de mi vida. Difícil por todo lo que implicó. Ese vuelo, con lágrimas en los ojos y una sonrisa en la boca. Con angustia, y con alegría y seguridad.
Esa comida en el salón de American que me sacó un montón de angustia (y también escribir). Esa caminata hacia migraciones cantando "On my own", pero sabiendo que no, que no estaba solo.
Estoy construyendo algo bueno, algo lindo. Estoy feliz, aún en esta pandemia. Hoy son dos años de materializar una decisión que había tomado mucho antes, y que me cambió la vida.
Pude viajar en esos dos años. Viajé a 10 ciudades (incluyendo mi viaje a Buenos Aires) y a una de ellas tres veces. Planifiqué viajes que no sé si los podré hacer en las fechas planificadas. Viajé a diferentes lugares cercanos.
Hoy son dos años desde que emprendí mi viaje. Admiro muchísimo al Ezequiel de ese entonces. Hoy, con mucho por recorrer todavía, lo que le puedo decir es que valió la pena.
Hoy es 12 de abril. Hoy son dos años. Hoy, soy feliz. Brindo por mí!
Qué bueno que seas feliz! Te quiero y no veo la hora de abrazarte.
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