TEDx Río de la Plata

DwHace algunos meses me había anotado para tener entradas para TEDx Río de la Plata, y les había avisado a mí hermano y mi primo para que se anotaran también. Como siempre hay más anotados que las 10.000 entradas disponibles, se asignan por sorteo.

Yo salí sorteado, pero ellos no. Traté de conseguir entradas pero no pude. Sabiendo que disfruto también de hacer estas cosas sólo y alineado con mi idea de vivir buenas experiencias, decidí venir igual.

Estoy en la mitad del evento (tiempo de almuerzo) y ya las charlas me fueron transmitiendo sensaciones y disparando ideas muy interesantes. El primer bloque estaba centrado en la educación, un tema que me interesa mucho.

Una idea que me quedó dando vueltas, la planteó Pepe Menéndez, miembro del equipo directivo de la Fundación de Educación Jesuíta de Cataluña. Lo que planteó y llevó a cabo, es a través de alguna problemática actual que interese a sus alumnos, alinearse a los temas de la currícula buscando resolver dicha temática. El ejemplo que dio fue una pregunta de una alumna de 14 años que se preguntó por qué compran ropa confeccionada por nenes de 8 años. El proyecto se llama Horizonte 2020, y básicamente busca plantear la educación desde las preguntas y ayudando a los alumnos en las búsquedas de respuestas.

Melina Furman planteó la educación en el hogar, y una cosa que me dejó pensando es plantear los elogios desde el esfuerzo y no desde el resultado. Ella se centró en chicos, pero creo que aplica para todos. Cuando se elogia el resultado, lo que se busca es hacer tareas menos desafiantes, para evitar decepcionar al otro y a uno mismo.

Fue interesante también la charla de Julián Garbulsky, que terminó el secundario el año pasado, y crítico la mirada actual de Pizarrón-Carpeta-Prueba. Como cuando nos motivan a pensar y a aprender (y no a estudiar para aprobar), despertamos nuestros lugares más interesantes.

También alineado a mi pensamiento en que la calle (y el caos que es en Buenos Aires), mostramos como somos, José Nesis mostró como en las situaciones cotidianas de la calle parten muchos de nuestros problemas. El hecho de no respetar la ley, ni respetar al otro. Pensar que nosotros sí lo hacemos por una cuestión moral, pero que toda la otra gran mayoría solo lo hace por es hijo del rigor. Ver que siempre la culpa es del otro y cómo buscamos un reconocimiento cuando hacemos lo que debemos.

Su charla empezó contando que siempre los argentinos preguntamos todo (aunque haya carteles con las respuestas). Me pasó a mí en Nueva York hace poco, y creo que un poco es por la desconfianza con la que crecimos en la que nada suele ser como debería.

Por otro lado, Demian Reidel explicó lo obsoleto que es el uso de los billetes comparándolo con los e-mails y el correo tradicional. Dejando en claro que su uso ayuda a los que trabajan en negro, al narcotráfico y yendo más lejos, al amigo vivo que justo en ese momento no tiene cambio para pagarte. Esta charla también merecería una parte política o sociológica que explique un poco más este fenómeno en Argentina.

La frutilla de esta mitad fue Jorge Drexler y una reflexión que me hizo conectarme con mis emociones y el momento en que estoy viviendo: "Yo no soy de aquí, pero tú tampoco, de ningún lado del todo, de todos lados un poco" y presentando la historia del videoclip de esa canción.

Por ahora viene siendo una excelente experiencia. Dejándome espacio para aprender, para pensar y para sentir. Es la segunda vez que vengo a Tecnópolis y la verdad es que es un complejo de lujo. Lindo, grande, limpio, bien organizado, sin trapitos al rededor, bien señalizado.

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