Y seguir, y seguir..

Hoy iba a ser un día tranquilo... Mi primer objetivo, era almorzar, y lo logré. Comí dos porciones de pizza, una cookie y un chocolate caliente en Roosvelt Island.

Lo primero que tenía que hacer en el día, era cambiar un buzo que en el apuro había comprado XS. Un placer los cambios acá, incluso me devolvieron una diferencia sin que dijera nada al respecto. De ahí, fui a comprar más ropa. Ya tengo suficiente, así que intentaré no comprar más nada.

Aunque estaba cerca de la estación donde debía tomar el subte, volví a dejar las cosas. En el camino compré un par de zapatillas para mi y otro para mi novia.

Ya pasadas las 12, me fui a tomar el subte hacia Roosvelt Island. Aunque llegaba directo, me bajé una estación antes. Aproveché para caminar una zona que no conocía, y además tomar el teleférico hacia la isla. Una vista excelente.

Además tanto el teleférico como la isla en sí, no tenía mucha gente, y menos aún turistas. Una excelente opción para evitar todo el movimiento que me pone un poco molesto.

Caminé hacia la parte Sur de la isla, por el lado Este (hacia Manhattan). Del otro lado, estaban construyendo por lo que no se podía pasar. Fue una agradable caminata al lado del río, que terminó en el Roosvelt Park. Muy bien cuidado, y sin ni un graffiti sobre sus muros blancos. Desde ahí observé el Empire State, el edificio de la ONU, y el One World Trade Center entre otros. Aproveché para descansar y contemplar la maravillosa vista.

Volví por el mismo camino, y a pocos metros de donde me había bajado del teleférico, pude comprar comida. La pizza la comí en una plaza con vista al lado oeste, pero la parte dulce fue nuevamente mirando Manhattan.

Fui caminando por ese lado hacia el Norte, y esa caminata fue mucho más larga que la primera. Llegué a su faro y volví por el lado oeste, el cual no es turístico ni mucho menos. Pero la isla en sí, es muy linda y muy tranquila para disfrutar.

A las 4 de la tarde, dejé la isla para ir a comprar tickets para subir al Top of the Rock. Como recién había disponibles para dentro de dos horas, me fui a recorrer la 5ta Avenida y la Avenida Madison. También me quedé un rato en el Rockefeller Park, mirando la pista de patinaje, las banderas y lo demás.

Cuando subí a la terraza del Rockefeller Center, ya había oscurecido por lo que contemplé la vista con las luces encendidas. En el medio, se veía una sombra gigante, Central Park. Me quedé como media hora apreciendo las distintas vistas y reconociendo distintos puntos de la ciudad que ya había visitado.

Volví rápido ya que mi hermano y su novia me esperaban para comer. En el camino, además de equivocarme e ir par la 5ta Avenida en vez de la 7ma (son cuadras muuuuuy largas), pasé por Bryant Park.

Fuimos a comer hamburguesas, y yo probé unas de elk. Muy ricas, pero un sabor bastante parecido al de las de vaca.

Volví y acomodé todo lo que compré y compró mi familia para que lleve. Muuuuuuuchas cosas. Mientras mi hermano y su novia intentan cortarle las garras a su gata, una ardua tarea.

Comentarios

  1. Muy lindo seguir viajando con vos. ¿todavía pensas que va a entrar todo en dos valijas?
    Besos

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