Como te Extraño, NY, por qué será?

Finalmente terminó mi viaje. Ya estoy en Buenos Aires, después de pasar poco más de una semana muy linda y disfrutar de mi hermano, de su novia y de una ciudad maravillosa. De conocer otra cultura, otra forma de vida, una realidad distinta. Me quedan muchísimas cosas de este viaje.

Lo primero que me queda, es ver a mi hermano y su novia tan felices juntos. Tan compañeros, tan pares, como se quieren, se cuidan, se preocupan uno por el otro. Como se aceptan cada uno con todas sus cosas, y como deciden elegirse cada día respetándose sus tiempos, sus cosas y sus intereses (los similares y los distintos).

Dos personas que me recibieron con las puertas abiertas de par en par, con una sonrisa y un abrazo. Me hicieron sentir como si estuviera en mi propia casa y más allá de sus responsabilidades, buscaron siempre ayudarme a que lo pasara lo mejor posible.

Me queda también una ciudad espectacular. En donde te piden perdón por las cosas que no funcionan, como si supieran qué significa realmente que algo no funcione. Una ciudad donde siempre hay alguien para ayudarte. Donde no tienen problema en repetirte las cosas si no entendés, o en utilizar su pésimo español para facilitarte las cosas. Donde cada cosa no es un problema, o mejor dicho sí lo es, pero se disponen a trabajar para solucionarlo. Donde cambiar algo porque elegiste el talle o el color o el diseño equivocado, no es un problema.

Me quedo con una ciudad con paisajes divinos. Con haber paseado por Central Park, solo y acompañado, con haber estado en La Estatua de la Libertad, el Museo de los Inmigrantes, el Memorial del 9/11. Con las vistas del One World Trade Center (de día) y del Top of the Rock (de noche), y con las vistas del Crucero alrededor de Manhattan. Con Roosvelt Island, su maravilloso Parque y la vista desde el teleférico que me llevó a él. Con haber cruzado el Puente de Brooklyn desde y hacia Manhattan (y con las bocinas de las bicicletas). Con ese atardecer que disfruté desde abajo del mismo puente.

Me queda también haber paseado por la 5ta Avenida, haber conocido la Estación Central, el Wasdorf Astoria, el Edificio de la Onu, Times Square y los miles de negocios que visité, haber paseado por The High Line, Hudson Park, Little Italy y Chinatown. También los distintos Parques y Plazas que conocí. Haber conocido la oficina donde trabajan mi hermano y su novia.

Me quedo con haber podido ver a los Spurs en el Madison Square Garden y haber ido a tres obras en Broadway, donde abunda el talento y el trabajo de producción.

Pero lo mas importante y lo más lindo que me queda, y me quedará para siempre, son los miles de momentos que pasé con mi hermano y su novia. Desde las distintas comidas, como las charlas, como las caminatas, como las filas, como los viajes en subte, como jugar con su gata. Como también con simplemente estar en el mismo lugar cada uno haciendo lo suyo.

Soy una persona con llanto fácil, y después de despedirlos (a ellos dos y a su gata), no pude evitar llorar. Son tristes las despedidas. Cuando minutos antes de irme le dije a mi hermano que no me quería ir, él me respondió con un simple gesto que él tampoco quería, pero que c'est la vie. Al menos eso me dio a entender. Es una despedida a un viaje maravilloso y a una pareja maravillosa. Lloré porque estaba triste con irme, pero también muy feliz con lo que pasó y con como disfruté cada momento del viaje.

Ya nos volveremos a ver.

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