Se va un gran año

No hay otra manera para definir a este 2019 que se va. Fue otro año de un montón de crecimiento, de cambiar y mejorar cosas que no me gustaban, de entender muchas cosas, de disfrutar. Cada vez más siento que las cosas que estoy haciendo hoy, me están acercando a la persona que quiero ser y al lugar al que quiero llegar el día de mañana (aunque no sepa bien cuál es ese lugar).

Leyendo algunos posteos viejos, me acordé de todos los miedos, angustias y cosas que me fueron pasando para llegar hasta donde estoy hoy. Y sí, sabiendo eso y teniéndolo presente, estoy seguro que no fue suerte.

Lo primero que le diría a ese Ezequiel que caminando por Libertador vio ese mail en el que lo invitaban a venir para Canadá, es "disfrutá". Disfrutá de todo el camino, esforzate como lo hiciste que vale la pena. Disfrutá y confiá que se puede, que vos podés, que de verdad vale la pena. Eso un poco lo tenía claro, pero siempre es bueno recordarlo.

Lo otro que le diría, es "te admiro". Pero te admiro en serio. Muchas veces, lo reconozco, naturalizo todo lo que hago cuando lo hago. Pero mirando para atrás, leyendo posteos viejos, estoy orgulloso de lo que hice, de lo que me trajo hasta acá. Orgulloso del esfuerzo, de haberme animado, de tener los huevos que hacían falta. De venir sólo. De adaptarme. De las despedidas. De saltar sin saber bien cómo. De hacerlo porque lo sentía.

Y tambien me diría, vas a estar bien. La mayoría de las cosas, que en el momento parecen tan grandes, con el tiempo vemos que no son tan terribles. Te vas a adaptar. Vas a poder construir.

Falta para llegar a donde quiero, aunque no sé ni dónde es, ni cómo llegar. Falta, y creo que eso es un motor que me empuja día a día, a ir por más, a no conformarme, a cuestionarme si estoy haciendo lo que quiero, si quiero algo más, algo distinto.

Por suerte, aprendí a vivir con esa inquietud, que no es incomodidad. Aprendí a disfrutar de eso y ser feliz en el camino, sonreir todos los días, valorar todo lo que tengo, todo lo que conseguí. Disfrutar tener en mi vida a cada persona que me quiere y que quiero, ser consiente de lo que valen y de lo que valgo.

Poder decir las cosas que necesitan ser dichas, sea con palabras o con gestos. O con ambas.
Sé que nada es tan terrible, que todo se puede solucionar o aprender a vivir con eso.

Se va un año espectacular. Desde que llegué a Canadá que no paro de crecer y en realidad, mi crecimiento empezó mucho antes.

Brindo por todo. Por ser feliz. Por seguir creciendo. Por mas visitas y mas viajes. Por animarme. Por tener mil inquitudes. Por poder amigarme con cómo me siento. Por disfrutar de todo, incluso cuando me doy cuenta que tengo mal humor y no sé por qué, y me rio de eso y se me pasa.

Brindo por tener salud, que es lo más importante. Por los miles de abrazos, por los te quiero, y por los te extraño.

Brindo por seguir construyendo una vida como la que tengo. Sin conformarme y buscando mejorar.
Así como los años anteriores, el 2019 fue un gran año.
Así como los anteriores, el 2020 lo va a ser también.

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