Los Puntos de No Retorno


Llamo a los puntos de no retorno, a esos momentos de tu vida que cambian la historia. Que son significativos, que marcan algo, que hacen avanzar la acción.

Si nuestra historia fuera "Elige tu propia aventura", los puntos de no retorno son aquellos en los que nos tenemos que detener a pensar y elegir para qué lado es.

A diferencia de los libros, en la vida no podemos leer las primeras dos frases, y ver si nos gusta o elegimos otra cosa. Tampoco siempre tenemos tanto tiempo para pensarlo, y si reflexiono un poco más, tampoco creo que pensarlo sirva demasiado en esos casos.

Al final del día, en esos momentos lo más importante es lo que sentís. Para tomar esas decisiones que te cambian la vida, y que en realidad te definen y definen tu vida, importa más lo que sentís que lo que pensas. Podes justificar esas decisiones racionalmente, pero creo que siempre son más desde el sentimiento.

Si tengo que pensar la última decisión que tomé así, se me viene a la cabeza esa caminata por Libertador cuando recibí la invitación para venir a Canadá, y le conté a mi familia que iba a hacerlo. Probablemente sonaba mucho más convencido de lo que estaba, pero su aliento me dio ese empuje que necesitaba.

Otro punto de no retorno, fue cuando le mandé a mi anterior jefa mi currículum para que lo pasara a la empresa donde trabajaba su hermano, y a donde me habían rechazado en la primera entrevista un año antes. Unido a eso, fue la última pelea que tuve con mi ex novia, que creo que nunca en mi vida estuve tan consciente de que se trataba de un punto de no retorno en ese momento, cuando decidí priorizar preparar mi entrevista a lo que ella quería discutir.

No me arrepiento de las decisiones que tomé en esos puntos de no retorno. A lo largo de mi vida, no sé si fueron muchos, pero siempre estuve convencido y satisfecho de lo que elegí hacer.

Pero hay un punto que me pudo haber cambiado la vida. Una historia que no fue, o que no la dejamos ser todo lo que pudo haber sido. Que siempre fue más potencial que realidad, deseos que acciones.

Cuando quiso arrancar, creo, ya no era el momento. Fue a destiempo. Pero hubo dos puntos de no retorno en los que podría haber actuado distinto. A 200 kms de mi casa y en los lagos de Palermo. 

Qué hubiera pasado si..? Fueron dos momentos que podrían haber dejado los potenciales de lado. De saber que hubiera pasado si. Pero no pasó. Decidimos que esos puntos fueran solo comas en la historia. 

Es bueno ser consciente de esos puntos de no retorno cuando pasan. De poder elegir qué queremos. De estar tranquilos y hacer lo que sentimos. Al fin y al cabo, somos lo que decidimos (sentimos) en esos momentos

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hasta en la bolita

Quiero Seguir Jugando

Si me preguntas, te digo que no