Qué rápido se pasó

Hoy a la mañana, antes de salir a trabajar, iba a cambiar el countdown automáticamente, hasta que me di cuenta de que no. No fue la primera vez, pero era algo que veníamos haciendo a diario por los últimos meses.

En vez del countdown, está el mensaje que nos dejó mi hermano. Lleno de amor.

Pero qué increíble cómo se pasó tan rápido. Muchísimo tiempo planeando, todo. Tratando de pensar en cada detalle, contemplar cada posibilidad. 

Recordándonos que todos podían ayudar, pero también ocupandonos de que no hiciera falta. Listas, planes, fines de semanas con actividades y objetivos de qué teníamos que hacer. Ahorrar para asegurarnos de poder disfrutar.

Y lo disfrutamos, pero qué rápido se pasó. 

Sigo pensando en todo, y en qué bueno que estuvo. Sigo lleno de amor. De recuerdos. De fotos. De momentos.

Es especial porque es único. Porque no pasa siempre. Porque depende de la voluntad de todos. Del esfuerzo de todos. De la buena disposición de todos y cada uno. Sin uno de nosotros, no sale así.

Pasó rápido, pero valió la pena.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hasta en la bolita

Quiero Seguir Jugando

Si me preguntas, te digo que no