Home, Sweet Home
Estoy en el avión volviendo a casa, después de un viaje increíble. Pero, ¿Estoy volviendo a casa? ¿Qué es casa?
Me sentí en casa en Brooklyn, en un departamento alquilado por dos semanas. Estar ahí con mi familia me hizo sentirme en casa. Estuve muy cómodo y feliz de estar allá.
Nunca me sentí más en casa que estando en un pueblo de New Jersey al que no sé si alguna vez volveré. Estando en un hotel, en West Orange, me sentí en mi casa.
Casa no es un lugar, son las cosas que ese lugar te genera. La compañía que tenés, cómo te sentís, la seguridad y tranquilidad que tenés al llegar ahí.
Rodeado de familia, amor, felicidad, ahí estaba en casa. Tranquilo y seguro, ocupado nada más en disfrutar. Esa familia increíble que tengo, esa es mi casa.
El significado de casa también lo siento cada vez que llego a la casa de mi hermano y su esposa. Ahí también me siento en casa.
En cada abrazo, cada mirada, cada sonrisa, cada baile, cada foto, cada comida, cada llamado, cada momento que viví me sentí en casa.
La magia de los lugares, la hacen las personas que están ahí. En cualquier parte del mundo puedo sentirme en casa. Lo sabía antes y lo confirme ahora.
Estoy volviendo a mi casa completo, lleno, y sin absolutamente nada que reprocharme. Me preparé, sabiendo como me cuestan los finales, para llegar a este momento así como estoy ahora. Al contrario de muchas veces en las que trato de no pensar en el "después", esta vez sí lo hice, y me sirvió.
Siento que esta bien volver ahora, y seguir con mi rutina. Sé que es por poco tiempo, la recta final hacia mi nuevo hogar. Sé que allá también me voy a sentir en casa, porque sé que casa es en cualquier lugar. Sólo hay que formarlo.
Soy feliz.
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