Tengo miedo

Ya saqué los pasajes, y tengo miedo. No se bien de qué ni bien por qué pero tengo miedo. Es un paso hacia el objetivo de más allá, un paso más. Un paso bien firme y bien caro, y me da miedo. Me angustia, me da ganas de llorar, lloro. A veces me da terror lo desconocido, no conocer a donde voy, no conocer a nadie. Que no haya nadie al lado diciéndome vamos, yo te banco. Eso también es parte de la complitud que tengo que encontrar sólo. Es mentira eso que vi en filosofía de que antes teníamos 4 brazos, y 4 piernas y un Dios se enojó y nos separó. No, la complitud somos nosotros sólos y hay que poder estar completos solos para después compartir esa complitud. Pero tengo miedo. Es una decisión, no se qué palabra la describe mejor, pero es una decisión grande. Querer vivir mejor, en un lugar mejor. Se que es lo mejor para mí. Que es por mi y para mi, pero igual me da miedo. Y pienso que es sólo un viaje exploratorio, tanto para mí como para ellos. Y que si no me gusta, me vuelvo y listo. O ni voy, y fueron sólo unas buenas vacaciones. Pero también me da miedo, y me angustia y lloro. Y corro porque me hace bien, porque lo puedo hacer sólo, lo hago bien, y a donde sea que esté lo voy a poder hacer. Y corro por el río porque me gusta más, porque ese viento que viene del agua me hace feliz, me completa, me da paz. Y aunque busco las estrellas y esté nublado, el río me da paz. Su sólo sonido me calma, me tranquiliza. Y aunque me muestro siempre fuerte y seguro de mi mismo, tal vez no sea tan fuerte ni esté tan seguro de mi mismo. Por eso corro y por eso corro cerca del río. Pienso mientras corro, en algo o en nada, reflexiono y me hace bien. Hoy llegué muerto a mi casa, pero sentí ganas de salir a correr. La necesidad de caminar por las paredes, o correr. Y terminé el curso de inglés, y me di cuenta que los finales nunca me gustan. De nada. Ni de las series, ni de las películas. Aunque sean los happy ending hollywoodenses me dan nostalgia. Tengo miedo, angustia, lloro, corro y escucho el sonido del río. Escribo. Y me hace bien, me descarga. Escribo para mí, aunque lo lean otros. No se cuántos lo leen, pero no me importa. Me hace bien. Me siento mejor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hasta en la bolita

Quiero Seguir Jugando

Si me preguntas, te digo que no