Te voy a extrañar Pablito
Fuiste mi primer ídolo. Cuando empecé a ver fútbol, jugabas en River... y cómo jugabas. Me acostumbraste a que el 10 de River tenía que jugar así y después de que te fuiste nadie pudo llevar tan bien esa camiseta como vos. Banqué a Lanzini, porque decían que podía a llegar a jugar como vos. Nadie pudo.
Me hice un poco hincha del Valencia por vos. Del Benfica, del Zaragoza. Te entendí cuando fuiste a Malasia. Mi primer número en torneos, fue el 16, por vos.
Algunos te criticaron por volver tarde. Yo me alegré porque volviste. Cuando me enteré que ibas al banco, fui corriendo a sacar la entrada. Esos minutos demostraste que sos distinto. Que la magia sigue intacta.
Lamentablemente las lesiones te acompañaron siempre en tu carrera. No te dejaron ser aún más grande de lo que sos. Tenes un talento y una magia que pocos tuvieron, tienen o tendrán.
Me quedo con esos 20 minutos que te pude ver en la cancha. Con cada pelota que te vi tener en tus pies. Cada pincelada de talento. Con esos Pabliiito que te cantamos contra Central y me hicieron sentir el tipo más feliz del mundo.
Disfrutá. Disfrutá todo lo bueno porque te lo mereces. Ojalá vuelvas a River en la función que vos quieras.
Gracias por la magia. Gracias por el talento. Gracias por el esfuerzo y la humilidad y las ganas que pusiste para volver. Gracias por no pedir nada y ser tan grande de no querer volver solo por tu apellido.
Te voy a extrañar. Y la pelota también.
Comentarios
Publicar un comentario